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ARTÍCULOS

IRREPRENSIBLE EN SU MINISTERIO Y SERVICIO EN LA IGLESIA LOCAL

En este último artículo sobre este tema tan importante para la vida de los jóvenes de toda época pasaremos a revisar la importancia de ser irreprensibles en el ministerio y nuestra iglesia local.



EL MANDATO


  • Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo. 2 Timoteo 2:4–7.

  • Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. 2 Timoteo 2:15–17.

  • Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra. Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. 2 Timoteo 2:21–22.

  • Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas; que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia. Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles. 1 Timoteo 3:8–10.

  • Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. 2 Timoteo 4:5.





LA RAZÓN


El ministerio cristiano es la labor más trascendental, difícil y digna que un hombre puede realizar en el mundo.

Ser un trabajador de un gran jefe es un desafío importante, pero ser trabajador de Dios es un desafío extraordinario. No solo por un Dios extraordinario, sino porque es una misión extraordinaria. Lo desafíos extraordinarios necesitan personas extraordinarias. Esas personas no son personas perfectas con grandes talentos (humanos) sino personas comunes con dones (espirituales) extraordinarios capaces de llevar a cabo la labor que Dios ha planeado.

Por eso es que la irreprensibilidad en el ministerio cristiano es fundamental. Esta irreprensibilidad es necesaria por varios motivos:


a) Somos embajadores de un Dios Santo, predicamos un evangelio Santo de un Señor Santo, que es realizado por un Espíritu que es Santo, si somos embajadores 

entonces debemos mostrar íntegramente e irreprensiblemente a quienes representamos.


b) La labor del ministerio cristiano es una tarea compleja que necesita disciplina y regularidad ya que somos portadores de una verdad y un misterio espiritual que debe ser comunicado y vivido de manera fiel y verdadera. Y no podemos darnos el lujo de que nuestra vida traiga descrédito al evangelio y por nuestra causa algunos se aparten de la fe. 


c) Para disfrutar de la labor cristiana es necesario una disciplina que conlleva irreprensibilidad. Es parecido a la labor de un deportista que no solo necesita tener un excelente talento natural en lo que practica, sino que además debe sumar disciplina para hacer que su talento le otorgue recompensa.

Así como el talento nunca es suficiente, tampoco es suficiente el llamado (aunque es primordial), ya que existen muchos que, teniendo un llamado, amando este mundo se extraviaron dejando el camino.

 El llamado debe ser acompañado por disciplina espiritual, que nos otorgue irreprensibilidad para realizar la tarea a la que fuimos llamados.


SOMOS EMBAJADORES DE UN DIOS SANTO, PREDICAMOS UN EVANGELIO SANTO DE UN SEÑOR SANTO, QUE ES REALIZADO POR UN ESPÍRITU QUE ES SANTO, SI SOMOS EMBAJADORES ENTONCES DEBEMOS MOSTRAR ÍNTEGRAMENTE E IRREPRENSIBLEMENTE A QUIENES REPRESENTAMOS.


EL FRUTO


El fruto de una vida irreprensible en el ministerio cristiano otorgará no solo una aprobación de parte de Dios, sino que además traerá confirmación y deleite en la realización del trabajo en una iglesia local.



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