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ARTÍCULOS

La promesa del niño Jesús

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará Su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”


Isaías 9:6


En la actualidad, la época navideña está marcada por los regalos que nos ofrecemos unos a otros. Los niños suelen ser los más ansiosos por ver lo que sus padres les regalarán aquel día. Algunos esperan hasta media noche para abrir ese regalo, y poder contemplar lo que más desean, y es que sus anhelos más profundos esperan ser cumplidos a través del o los regalos que sus padres les han prometido.


A lo largo de la historia de la redención en el Antiguo Testamento, los grandes hombres y mujeres de Dios esperaban con gran fe la promesa del regalo más grandioso prometido a la humanidad, que vendría de la persona más santa que ha pisado este planeta. Pero, a pesar de ello, la palabra nos dice en Hebreos 11:13 que “conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo…”



La simiente prometida


Todo tiene un inicio, y el principio de esta gran promesa tuvo su origen en el jardín del Edén. A pesar de la caída de Adán y Eva en el pecado, Dios prometió una nueva esperanza para la humanidad. En Génesis 3:15 Dios le dice a la serpiente: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tú simiente y la simiente suya; ésta te herirá la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”. Dios a través de estas palabras estableció que un día la serpiente caería y sería vencida, Él dijo que aplastaría la simiente de la serpiente que se había levantado contra Él, culminando de esta forma la batalla que se extendería generación tras generación entre la simiente de la serpiente y la “simiente prometida”.


El cumplimiento de la gran victoria comenzó en el momento que nace el Salvador del mundo, Jesús, quien es la simiente prometida. Con el cumplimiento de su ministerio, su muerte en la cruz y la resurrección al tercer día, Jesús aplastó definitivamente la serpiente.


¡Qué maravillosa misericordia de Dios! Aun cuando solo merecíamos la muerte, Dios extendió su gracia sobre nosotros y nos proveyó, a través de Jesús nuestro salvador, el regalo más maravilloso e inmerecido que hemos recibido, la salvación.



Emmanuel y El príncipe de paz


Dando un gran salto en la historia, llegamos hasta Isaías, quien reafirma la promesa hecha por Dios en la antigüedad. El profeta dice en Isaías 7:14 “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emmanuel”.


A través de lo anterior el profeta dice que Dios promete que estará en medio de nosotros, Nimrod López de coalición por el evangelio (Página que desarrolla contenido cristiano) dice que “Lucas registra que María indicó ser virgen (Lc 1:35). Mateo confirma que la profecía se cumplió cuando María dio a luz a Jesús, nombre que significa “el Salvador” (Mt 1:22-23).” (1)


También de los labios del profeta Isaías, la Biblia nos dice en Isaías 9:6 que “un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará Su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” Lo cual no solo ratifica la promesa hecha por Dios, sino que también declara es el mismo Hijo de Dios que nacerá en esta tierra, pues sólo Cristo puede cumplir cada atributo que señala el profeta, nadie humano puede ser eterno.


A través de estas palabras llegamos a dos enseñanzas centrales sobre el nacimiento de Jesús, la doctrina del nacimiento virginal, es decir, Cristo nació de una virgen, y que Jesús es el Hijo de Dios que vino a redimir la humanidad.



Nacimiento en Belén y llamado desde Egipto


Hay otras profecías grandiosas registradas en el Antiguo Testamento. La Biblia nos dice en Miqueas 5:2 “Pero tú, Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti saldrá el que ha de ser gobernante en Israel. Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde la eternidad”. Sobre este hecho Dios señala que el salvador nacería en Belén y que estaba preparado incluso desde la eternidad.


Nimrod López señala que: “cuando los magos del oriente llegaron a Jerusalén preguntando por el rey de los judíos, Mateo confirmó que los sacerdotes y escribas de Jerusalén respondieron a Herodes que Miqueas había profetizado el nacimiento del Cristo en Belén (Mt 2:3-6).” (1)


Por último, las Escrituras registran en Oseas 11:1 “Cuando Israel era niño, Yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo”. Esta profecía declara que Dios de Egipto llamó a su hijo. Nimrod López dice que “Mateo registra el cumplimiento de esta profecía cuando narra que José, María, y el niño Jesús volvían de Egipto, a donde habían huido de Herodes por la matanza de los niños (Mt 2:14-15).” (1)


A lo largo de toda la Escritura podemos encontrar muchísimas más referencias a nuestro Señor Jesucristo, pues toda la Biblia apunta a Él. Pero a través de los relatos que hemos podido analizar, podemos darnos cuenta que el nacimiento de Jesús no fue algo casual, no fue un plan B de Dios, ni tampoco una medida apresurada o de emergencia ante un pueblo rebelde.


Hemos podido comprender que, desde el principio de los tiempos, Dios había determinado un plan de salvación para la humanidad, había determinado que nacería un salvador, nacería el sol de justicia y que de sus manos proveería del más maravilloso regalo que puede recibir la humanidad, la salvación, el cual los profetas vieron de lejos, pero hoy nosotros podemos contemplar con gran gozo en las Escrituras y en nuestras vidas.


Es grandioso pensar que, a pesar de la maldad que está en nosotros, Dios nos dio solamente Su gracia, hemos recibido algo totalmente inmerecido. Los padres suelen pedir méritos a sus hijos para darles un regalo en navidad, pero nosotros, no teníamos mérito alguno delante de nuestro Padre Celestial, lo que nos dio fue gratuito e inmerecido, por lo que debemos apreciar con todo nuestro corazón lo que Jesús hizo por nosotros y el maravilloso regalo que nos ha dado.

 
[1] Nimrod López - Coalición por el evangelio - ¿Cuáles profecías se cumplieron en navidad? – Artículo electrónico revisado en: https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/cuales-profecias-se-cumplieron-en-navidad-preguntas-biblicas/
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